Los colores reactivos no tienen una fórmula concreta, se componen de diferentes procesos a los que se somete a la madera en su puesta en contacto con diferentes reactivos que la hacen cambiar de color y adquirir un tono totalmente diferente a los clásicos tintes. Imprimiendo movimiento al suelo y consiguiendo que cada tabla sea totalmente a las demás dentro de una misma idea de color.